"Educar en libertad me parece la cosa más difícil del mundo. La más necesaria. Y es difícil porque hay padres que, por afanes de libertad, no educan. Y padres que por afanes educativos no respetan la libertad. Hacer ambas cosas a la vez es acaso como construir un círculo cuadrado. Algo que sería imposible si no existiera el milagro del amor."


J.L. Martín Descalzo "Las razones de su vida"



29/3/12

Peli para ver en familia, esta Semana Santa

No he visto la película, pues creo que se estrena mañana día 30 en España, pero tiene muy buena pinta. Aquí os dejo el trailer de la película Prefiero el paraíso ,que narra la historia de San Felipe Neri, el santo de los niños, de los delincuentes y de los abandonados.....

Ayuno (III)

En el libro "Entre el cielo y la tierra" de María Vallejo-Nágera hay un par de anécdotas y reflexiones sobre el ayuno que nos pueden ayudar a comprender.

Esta mujer no comprendía el sentido del ayuno, dice en su libro: " Me ha costado tiempo y muchas horas de discusión con teólogos entender el extraordinario valor que tiene a los ojos de Dios un ayuno hecho desde el corazón"

Un sacerdote misionero de la República Dominicana, que convive con los más pobres entre los pobres le dio esta respuesta:

"Tú siempre tienes comida en el plato, mi gente no. Obviamente, no puedes venir a ofrecer tu alimento del día a algún hambriento de mi aldeíta, pero sí puedes ofrecer sustento a un pobre de tu barrio madrileño. Y puedes hacer algo mucho más valioso aún: puedes compartir con él su hambre. Esa que él padece a diario tú puedes sentirla sólo hoy. Así aprenderás lo que verdaderamente duele no recibir alimentación durante todo un largo día. tú lo solventarás mañana, pero el mendigo de la esquina de tu casa volverá a pasar hambre. Por eso, para compartir un día su dolor, ayuna hoy y, con el dinero ahorrado de ese almuerzo, cómprale a él un buen alimento para ese día. Le saciarás el cuerpo y tú saciarás tu corazón. A tus ojos tu acción es nimia, pero a los ojos del hambriento, es vida"

Para profundizar un poco más en este tema podemos leer este artículo, sobre la manera en que vivían los primeros cristianos el ayuno.

26/3/12

Ayuno (II)

En el libro de Luis González-Carvajal "Esta es nuestra fe", el autor hace una pequeña reflexión sobre el tema que nos ocupa, que me parece interesante:

El ayuno concebido como una "expresión de desolación" al comprobar que el género humano ha querido quitar de en medio al mejor de sus hijos. En la muerte de Jesús se concentra, además, toda la historia passionis de la humanidad. Hay quienes se preguntan cómo se puede reír en nuestro mundo si en Centroamérica se asesina al pueblo, en Etiopía siguen muriendo de hambre los niños y entre nosotros hay millones de hombres sin trabajo. Mediante el ayuno expresamos nuestro dolor por tantos inocentes que son víctimas de la maldad humana.
Pero no olvidemos que el cristianismo existe precisamente gracias a que no fueron capaces de quitarnos para siempre a Cristo. Al tercer día resucitó. Al interrumpir en seguida el ayuno para celebrar gozosos la resurrección de Cristo queremos anunciar en medio de este mundo sangrante que hay motivos para conservar viva la esperanza: Los verdugos no van a triunfar definitivamente sobre sus victimas.

Una segunda motivación para ayunar es hacer posible al comunicación de los bienes. Los Santos Padres eran constantes al afirmar que el ayuno debía ir unido a la limosna.
San Juan Crisóstomo decía que:
 "Ningún acto de virtud puede ser grande si de él no se sigue también provecho para los otros(.....) Así, pues, por más que te pases del día en ayunas, por más que duermas sobre el duro suelo, y comas cenizas, y suspires continuamente, si no haces bien a otros, no haces nada grande".
Decían los Santos Padres que si nos quedamos con el fruto de nuestras economías no engrosaremos las filas de los virtuosos, sino la de los tacaños:
"Quién no ayuna para el pobre engaña a Dios. El que ayuna y no distribuye su alimento, sino que lo guarda, demuestra que ayuna por codicia, no por Cristo. Así, pues, hermanos, cuando ayunemos coloquemos nuestro sustento en manos del pobre"
Y termina la reflexión con estas palabras: ¿Y no daría lo mismo entregar la limosna sin ayunar? La respuesta es, sin duda, negativa. Ayunar para poder auxiliar a otro nos recuerda una verdad olvidada que expresaré con palabras de Juan Pablo II: "Estamos llamados a aliviar la miseria de los que sufren cerca o lejos no sólo con lo superfluo, sino con lo necesario."

Continuará...

22/3/12

AYUNO (I)

“Cuando ayunéis, no andéis cabizbajos, como los hipócritas que desfiguran su cara para hacer ver a la gente que ayunan. Os aseguro que ya han recibido su paga. Tú, en cambio, cuando ayunes, perfúmate la cabeza y lávate la cara, para que tu ayuno lo note, no la gente, sino tu Padre, que está en lo escondido; y tu Padre, que ve en lo escondido, te recompensará” Mateo 6, 16-19


Estamos en plena Cuaresma y en esta época la Iglesia nos invita a practicar el ayuno, pero es una realidad que para la mayoría de los occidentales esto del ayuno es algo que nos suena a obsoleto, que no se entiende muy bien y que se suele relacionar con los consagrados, especialmente monjas y monjes de clausura o a los antiguos ermitaños y eremitas..Pero que no va con nosotros, los activos hombres y mujeres del siglo XXI que estamos inmersos en el mundo, con nuestros trabajos, estudios y ocupaciones varias.
El ayuno es tan antiguo como el hombre mismo, en todas las civilizaciones, culturas, religiones se ha practicado. De manera natural por ejemplo, todos ayunamos cuando estamos enfermos (no tenemos hambre). Hasta los animales ayunan periódicamente. Se puede ayunar por muchas razones: ahora está muy de moda hacer ayunos por salud, para perder peso, para desintoxicarse, depurarse etc……Y eso parece que se entiende mejor…pero ¡Ayunar por motivos religiosos, al menos en occidente, es algo que no se comprende muy bien! La mayoría nos preguntamos: ¿para qué? ¿A quien puede beneficiar que nos privemos de comer? ¿No perjudicará nuestra salud?

“¿Quién de nosotros, siempre rodeados de alimentos, concibe aún el profundo sentido del ayuno solitario, de esa voluntaria renuncia a los alimentos?” Dice el Dr. H. Lützner en su libro “Rejuvenecer por el ayuno” y continúa “Deberíamos empezar, libres de prejuicios, a redescubrir el valor del ayuno. Para ello nada mejor que una vivencia propia, una vivencia que cualquier persona puede tener consigo misma y a través de sí misma”.

Copio una anécdota que a mi me resultó muy graciosa sobre el ayuno, que Pablo Domínguez (sacerdote) cuenta en su libro póstumo “Hasta la cumbre” de cuando fue a dar unas clases a un seminario de Japón. En Japón hay muy pocos cristianos, aproximadamente un cinco por ciento de la población total, de los cuales, un uno por ciento son católicos. La cuestión, es que Pablo estuvo allí justo la semana que comprendía el miércoles de ceniza y el primer viernes de Cuaresma:

“Y pensaba yo cómo se viviría el ayuno en Japón. Y llegó el momento de la comida. Nos sentamos todos y pusieron un trocito de pan: un trocito de pan, una cosita así, minúscula, dos dedos. ¡No era una miga, sino la comida que íbamos a comer!
¡En fin…., empezamos a comer! Mientras leían el Kempis en japonés y yo lo seguía porque tenía una versión en inglés. Con un mendruguito de pan y con el Kempis, la duración de la comida era de media hora. Yo iba cogiendo, miga a miga, mientras leía el Kempis en inglés.
La crisis que tienes justo al salir de ahí es increíble, porque ese día, además, no sabes muy bien por qué, te da un hambre espantosa. Estás que te comes las paredes y sientes que, por lo menos, después de la comida, llegará la cena. ¿Qué nos dan de cena? Ni el mendrugo de pan: el Kempis sin nada.”

Y continúa Pablo…

“Realmente, se dice uno mismo, qué poca cosa somos, que ayunas un poco y empiezas a sentir que no eres nadie. Pues eso es lo bueno del ayuno, que uno se da cuenta de que no vale nada, de lo poquito cosa que somos, que nos quitan un poco de comer y tendemos a estar inquietos. Somos así.”


Continuará…

14/3/12

Capacidad de asombro

Lo más bello, lo más extraordinario puede estar pasando a nuestro lado y no lo vemos, nos falta capacidad para verlo….

"Hace muy poco tiempo se hizo un estudio muy curioso en Nueva York. Le pidieron colaboración a uno de los mejores violinistas del mundo para hacer un experimento por el que le iban a pagar. Él tocaba con uno de los mejores violines, un Stradivarius, y acababa de dar un concierto espectacular en la ciudad, con más de mil personas abarrotando la sala y aplaudiendo a rabiar porque era un virtuoso del violín.
Le dijeron que se fuera al metro, que se vistiera con harapos y que tocase lo mismo que había tocado en aquella sala. Pues bien, después de toda una mañana tocando dos veces las mismas piezas, repitiendo el mismo concierto, con el mismo violín, contó que le habían echado sólo treinta dólares y que únicamente dos personas se habían parado algo más de un minuto; todos los demás bajaban del metro y se iban".

Fuente:
Hasta la cumbre
Pablo Domínguez Prieto

6/3/12

El "arte" de ser una familia....

"Cuentan que en una carpintería, hubo una extraña asamblea. Fue una reunión donde las herramientas se juntaron para hablar sobre sus diferencias. Un martillo estaba ejerciendo la presidencia, pero los participantes exigieron que él renunciase. ¿La causa? Hacía demasiado ruido y además, pasaba todo el tiempo golpeando.
El martillo aceptó su culpa, pero pidió que también fuese expulsado el tornillo, alegando que él daba muchas vueltas para conseguir algo. Frente a ese ataque, el tornillo aceptó también la crítica, pero por su parte pidió la expulsión de la lija. Dijo que ella era muy áspera en el trato con los demás, entrando siempre en conflictos. La lija atacó, con la condición de que se expulsase al metro, que siempre medía a los otros de acuerdo a su medida, como si fuese el único perfecto.
En ese momento, entró el ebanista, juntó a todos e inició su trabajo. Utilizó el martillo, la lija, el metro y el tornillo...Y la rústica madera se convirtió en bellos muebles.
Cuando el ebanista se marchó, las herramientas iniciaron su discusión de nuevo. Pero el serrucho se adelantó y dijo:
-Señores, ha quedado demostrado que tenemos defectos, pero el ebanista trabaja con nuestras cualidades, resaltando nuestros puntos valiosos...Por tanto, en vez de pensar en nuestras flaquezas, debemos concentrarnos en nuestros puntos fuertes.
Entonces, la asamblea entendió que el martillo era fuerte, el tornillo unía y daba fuerza, la lija era especial para limpiar y afinar asperezas, y el metro era preciso y exacto. Se sintieron como un equipo, capaz de producir con calidad. Y una gran alegría se apoderó de todos, por la oportunidad de trabajar juntos"

Fuente: EL PROMOTOR (Marzo 2012)
José Luis Saborido Cursach, S.J.