"Educar en libertad me parece la cosa más difícil del mundo. La más necesaria. Y es difícil porque hay padres que, por afanes de libertad, no educan. Y padres que por afanes educativos no respetan la libertad. Hacer ambas cosas a la vez es acaso como construir un círculo cuadrado. Algo que sería imposible si no existiera el milagro del amor."


J.L. Martín Descalzo "Las razones de su vida"



23/10/11

HALLOWEEN

Este es el verdadero significado de esta peculiar y en apariencia inofensiva celebración de Halloween que se remonta a tiempos ancestrales pero que hoy en día ha sido absorbida por la cultura norteamericana y en los últimos años se ha infiltrado en España:

“Halloween era un festival que celebraban los celtas, una sociedad controlada por sacerdotes druidas que vivían en regiones irlandesas, francesas e inglesas, alrededor del año 300 a. J.C. y que señalaba el comienzo del invierno. Estas sociedades druidas adoraban y servían al dios Samhain o dios de la muerte.
Todos los años en la fecha del 31 de Octubre, los druidas celebraban la víspera del año céltico y lo hacían alabando a semejante dios. Esto en principio no parece censurable, pero lo que sí lo es, era que ofrecían sacrificios humanos durante la fiesta, asesinaban incluso a bebés, para demostrar a su dios que le adoraban más que a la vida misma. El origen de semejante celebración bárbara estaba llena de paganismo, leyenda, supersticiones, brujería y todo tipo de actividades del mundo de las tinieblas.
Durante esa noche de cada 31 de octubre, los druidas vestían sus cuerpos con cueros y adornaban sus cabezas con las de ciertos animales, como cabras, ciervos o jabalíes. Intentaban emular así el aspecto de un fantasma o de un alma en pena. Pasaban la noche recorriendo las chozas o viviendas de la zona exigiendo ofrendas y regalos que luego pudiesen colocar en el altar del dios de la muerte, Samhain.
Si los sacerdotes no quedaban conformes con los regalos recibidos, maldecían a los habitantes de la casa familiar o quemaban sus campos en un ritual compuesto de extraños bailes, cantos y gritos. No se puede ignorar que en ocasiones podían hasta llevarse a las vírgenes de la familia cuya ofrenda no les hubiera agradado. Entonces las violaban y sometían como esclavas del grupo sacerdotal durante el resto de sus vidas. Otras veces mataban al ganado o envenenaban a las gallinas del poblado.
Después de haber reunido todas las ofrendas, estos druidas encendían enormes fogatas donde daban rienda suelta a la sádica afición de matar a víctimas humanas o animales, colocándolos sobre un altar de piedra y musgo, con el ánimo de adorar a su dios. Los druidas se iluminaban durante su paseo nocturno con un nabo al que previamente habían vaciado la carne y en cuyo hueco colocaban una vela encendida. Eso les permitía ver por dónde pisaban y a qué puerta llamaban.
Cuando esta práctica llegó a Estados Unidos, muchos siglos más tarde, los nabos no eran tan abundantes como en Europa, por lo que lo sustituyeron por otro fruto de mayor tamaño, anaranjado y más fácil de vaciar: ¿Adivina cuál? La calabaza. Si, señor.
Con el paso de los siglos, esta celebración se fue incorporando a nuestras festividades y es hoy en día popular y conocida, sobre todo en los Estados Unidos. En ella se introduce de una forma velada e inocente un culto extraño, morboso y satánico.
Es un hecho comprobado por el FBI norteamericano que la noche del 31 de Octubre se celebran en Estados Unidos gran cantidad de misas negras de gran peligrosidad, pues en ellas no faltan ofrendas y sacrificios humanos. También se ha demostrado que es la fecha más importante para los grupos satánicos más poderosos y perseguidos por la ley estadounidense, además de ser una noche en la que se hacen barbaridades de índole de lo más extraño, burradas incalificables de las que prefiero no informar aquí para no fastidiarle el día”


“Entre el cielo y la tierra” María Vallejo- Nágera

5/10/11

No te inquietes...

“No te inquietes por las dificultades de la vida, por sus altibajos, por sus decepciones, por su porvenir más o menos sombrío.
Quiere lo que Dios quiere. Ofrécele, en medio de inquietudes y dificultades, el sacrificio de tu alma sencilla que, pese a todo, acepta los designios de su providencia. Poco importa que te consideres un frustrado si Dios te considera plenamente realizado; a su gusto. Piérdete confiado ciegamente en ese Dios que te quiere para sí. Y que llegará hasta ti, aunque jamás lo veas. Piensa que estás en sus manos, tanto más fuertemente sostenido, cuanto más decaído y triste te encuentres.
Vive feliz. Te lo suplico. Vive en paz. Que nada te altere. Que nada sea capaz de quitarte tu paz.
Ni la fatiga psíquica, ni tus fallos morales. Haz que brote, y conserva siempre sobre tu rostro, una dulce sonrisa, reflejo de la que el Señor continuamente te dirige.
Y en el fondo de tu ser coloca, antes que nada, como fuente de energía y criterio de verdad, todo aquello que te llene de la paz de Dios.
Recuerda: cuanto te deprima e inquiete es falso. Te lo aseguro en nombre de las leyes de la vida y de las promesas de Dios. Por eso, cuando te sientas apesadumbrado, triste…, adora y confía”.

Pierre Teilhard de Chardin