"Educar en libertad me parece la cosa más difícil del mundo. La más necesaria. Y es difícil porque hay padres que, por afanes de libertad, no educan. Y padres que por afanes educativos no respetan la libertad. Hacer ambas cosas a la vez es acaso como construir un círculo cuadrado. Algo que sería imposible si no existiera el milagro del amor."


J.L. Martín Descalzo "Las razones de su vida"



29/4/11

El coste medio de la celebración de la Primera Comunión

"El coste medio de la celebración se sitúa este año en 2.304 euros, aunque muchos padres se plantean aplazarla o no celebrarla debido a la crisis"

Estamos casi en Mayo y un año más podemos leer titulares como el que acabo de encontrar en internet.
Muñeco  para tarta de Primera ComuniónNo voy a hablar de aquellas familias que convierten una celebración tan importante (para un cristiano) en un mero acto social, que las hay y no son pocas. Esas familias que llevan a sus niños a la Iglesia para que les bauticen, luego para que hagan la Primera y última comunión pues ya no volverán hasta que se casen....
El año pasado nuestro hijo mayor hizo su Primera Comunión y doy fe de que se puede celebrar sin mayor gasto económico que un cumpleaños o cualquier fiesta de aniversario.

Veamos: 
Lo más importante es que el niño esté preparado para recibir la Primera Comunión, para lo cual suelen ir a la parroquia a catequesis durante dos o tres años. Para ello hay catequistas que de una manera totalmente gratuita ofrecen su tiempo para que los niños conozcan a Jesús, algunas oraciones, la vida de fe...
La Misa en la cual los niños y las niñas reciben por primera vez a Jesús Sacramentado, por supuesto es absolutamente gratuita. No está de más dar un pequeño donativo para los gastos pero jamás es imprescindible....
Es costumbre que los peques lleven un traje especial, que puede consistir en cualquier vestido o pantalón y camisa un poquito mejor. En nuestro caso nuestro hijo pidió ir vestido como Jesús y llevó una túnica que nos prestaron en un cole. Si un niño quiere ir vestido de marinerito o una niña con un vestido blanco largo siempre es posible pedírselo a algún familiar, amigo, comprarlo de segunda mano....Hay mil opciones y es cuestión de buscarlo con un poquito de tiempo.
La comida después de la celebración, que tampoco es cuestión de ser grosero y despedir a la familia a las dos de la tarde sin un piscolabis...En nuestro caso hicimos una ceremonía muy íntima y pudimos celebrarlo en casa, con una paellita que estaba exquisitaaaaaa.
Los recordatorios los fuimos haciendo unos meses antes tranquilamente, participa el niño que va a hacer la comunión y todo el que quiera claro...
¿Las fotos? Aquí "pequé" pues no me pude resisitir je,je...No quería estar pendiente de la cámara durante la ceremonia y luego al ver las fotos que había hecho el fotógrafo....en fin...Un gasto mínimo.
Respecto a la ropa de los padres, hermanos y demás sigo la misma filosofía y es ponerse ropa normal y corriente. Seré muy rara pero es que lo importante es lo importante y la ropa no lo es.
Luego está el tema de los regalos que hacen al niño. En nuestro caso también fui tajante y pedí que los regalos fuesen sencillos y acordes con lo que se celebraba, por lo que las maquinitas de juegos y demás regalos carísimos están totalmente fuera de lugar. 
Recordatorio Primera ComuniónOs pongo los recordatorios que hicimos por si os sirve de inspiración...fueron de lo más sencillo y lo pasamos muy bien...
También hicimos el muñequito para la tarta...y la tarta la hicieron los hijos de una amiga....y es que...
¿Quién no tiene un amigo que le gusta la cocina y encantado de hacer una tarta para la Comunión  de su nieto, sobrino, amigo...? 

27/4/11

Crecer sin ver apenas a los progenitores multiplica los problemas de la adolescencia

No leo El PAIS, pero encontré este artículo circulando por la red y quiero compartirlo:

"Lo tienen todo menos lo imprescindible. Casas confortables, padres con profesiones de éxito, toda la tecnología casera disponible en el mercado, ropa de marca, dinero para gastos, caprichos... Pero les falta algo. Los adolescentes urbanos procedentes de familias de clase media y media alta empiezan a llenar las consultas de psicólogos y pediatras sociales aquejados del mal de la soledad. Han crecido casi por su cuenta, a cargo de cuidadoras ajenas a la familia, y sus padres, ocupados a tiempo completo en mantener el estatus social, carecen del tiempo que ellos demandan. Las consecuencias suelen ser perversas: trastornos de conducta, agresividad, enfrentamientos constantes con los padres... Y también una tendencia al aislamiento preocupante. Tanto, que algunos adolescentes han empezado ya a ser catalogados en situación de riesgo y enviados temporalmente a pisos tutelados por la Administración.
Es una circunstancia insólita, porque este tipo de centros -con capacidad para alrededor de media docena de chicos y chicas adolescentes, asistidos por psicólogos y trabajadores sociales- han estado habitados hasta ahora exclusivamente por chavales de familias desestructuradas, aquellas en las que los progenitores están en prisión, o enfermos sin medios de subsistencia, parados sin futuro y toxicómanos en el amplio sentido de la palabra, la mayoría alcohólicos. Ahora, sin embargo, empiezan a compartir habitación con adolescentes ricos a quienes nadie hubiera imaginado bajo la tutela de los servicios sociales de las comunidades autónomas. El nexo entre unos y otros es el desamparo.
En algunos casos los padres delegan el problema en la Administración; en otros, se sigue optando por el internado, dependiendo de su pertenencia a la escala baja o alta de la clase media. Según los expertos, ambas fórmulas de alejamiento del menor conflictivo del hogar se da cada vez con más frecuencia y aflora a edades más tempranas.
Estas conductas antisociales ¿obedecen a una venganza de los adolescentes contra los progenitores por haberles sometido a un semiabandono de hecho? ¿O es su manera de protegerse del desvalimiento propio de los años más confusos de la existencia? ¿Se recuperan socialmente estos chicos difíciles y solitarios?
"La víctima siempre es el menor", asegura Blanca Betes, responsable de la clínica madrileña Psiceduca, especializada en trastornos de la adolescencia. "Son situaciones difíciles que se pueden tratar con bastantes garantías de éxito si aún no han entrado en la adolescencia. Después es peor. Cuanto más se aplaza el problema menos solución hay. Son terapias largas, con un coste económico en ocasiones elevado y que requieren tiempo. Lo primero no es problema, casi siempre llegan a la consulta familias bien situadas. Lo difícil es el tiempo. Viajan mucho, están liadísimos. Alegan que no pueden y les creemos, porque llevamos un tren de vida frenético del que es muy difícil bajarse".
Pero se paga un precio alto por ello. El menor se enmaraña aún más en la espiral del conflicto y la desesperanza. Los padres se muestran derrotados y lamentan la desgracia de tener un hijo así.
El primer contacto con los profesionales proviene habitualmente de la madre. Aunque ambos progenitores trabajen, sigue siendo ella la que busca tiempo para recurrir a la ayuda de los expertos. El lamento inicial tiene un patrón común, según Blanca Betes: "Mi hijo es un desastre, no va a clase, suspende todo. Está agresivo, nos insulta y hasta nos pega. Vivimos en el infierno". Los padres siempre echan la culpa a los hijos. Se sienten víctimas de una injusticia: han dado todo por ellos y solo reciben disgustos. A medida que avanza la terapia, asoma el sentimiento de culpa. Al final, asumen que, efectivamente, le han dado todo, excepto su tiempo. Y no es un detalle menor.
Con más de una década de experiencia, Blanca Betes ha aprendido a traducir el lenguaje de los adolescentes: "Iros a la mierda", dirigido a los padres significa "estoy muy solo. No me queréis. No me cuidáis. Tenedme en cuenta; incluidme en vuestras vidas".
"Muy a mi pesar", añade la directora de Psiceduca, "en ocasiones los chicos están dispuestos a cambiar si sus padres también lo hacen, porque se sienten muy desgraciados. Pero la falta de tiempo de los mayores lo estropea todo. Un caso reciente mío concluyó con el internamiento del chaval en un colegio de élite de Suiza, porque a sus padres les resultaba imposible acudir a terapia".
A partir del alejamiento, bien sea en un piso tutelado o en un internado de lujo, el vínculo emocional corre serio peligro, según los expertos. "El internado es percibido por el menor como 'no solo me has abandonado, sino que me alejas de tu vida". La reacción típica es cerrarse aún más en su grupo de amigos y mostrarse insultante y agresivo con la familia.
Algunos profesionales califican el desinterés de hecho de los padres como malos tratos. Lo denominan "negligencia por omisión del deber" y es causa de privación de la patria potestad. En España hay 35.000 menores tutelados por las Administraciones, aunque no es posible obtener datos sobre cuántos de ellos corresponden a la omisión del deber paterno. Arturo Canalda, defensor del Menor de la Comunidad de Madrid, apunta la causa principal de la ausencia de estadísticas fiables: "Cada autonomía dispone de un sistema propio de calificación del abandono, y lo que en algunas es desamparo en otras es riesgo, y viceversa. Ninguna tiene la obligación de actualizar y especificar los datos, así que trabajamos un poco a ciegas, fiándonos del instinto y la experiencia".
El pediatra social del hospital Infantil Niño Jesús de Madrid Jesús García alertó a los senadores que consensuaron las líneas maestras de la futura reforma de la ley de adopción nacional de que "un padre sociópata no es solo quien abandona, maltrata o abusa sexualmente de sus hijos, sino quien hace omisión del deber de paternidad". Y reveló que la negligencia es la segunda causa de maltrato de la Comunidad de Madrid. Fruto de esta actitud, señala, "son los trastornos emocionales graves derivados de un abandono de hecho".
Cuenta este pediatra, que además preside la Asociación Madrileña para la Prevención del Maltrato Infantil: "Una madre, una profesional de mucho éxito, vino a mi consulta en demanda de ansiolíticos para su hijo porque mandaba 1.000 mensajes de móvil diarios. Sí, 1.000. Fui a ver su casa y su habitación era la cabina del Voyager: home cinema, mp3, iPhone, Mp4, Wii, consolas... todo. Sin embargo, era uno de los niños más desamparados que he visto. Sus trastornos eran una llamada desesperada de atención dirigida a los padres, a los que prácticamente no veía". Tras una terapia dura y prolongada, el caso empieza a arreglarse y el muchacho se está también recuperando de lo que los pediatras denominan ya "la sordera del MP3", que daña la capacidad auditiva, y la "artritis metacarpofalángica" de su mano derecha, resentida por tanto sms.
Otra pareja que pasó recientemente por su departamento en el Niño Jesús no pudo resolver el problema y perdió definitivamente la custodia por omisión del deber paterno. Eran dos ejecutivos veganos [vegetarianos estrictos] cuyo hijo presentaba encefalopatía grave por carencia de vitamina B12 y ácido fólico, "con unos retrasos mentales tremendos".
Este y los otros menores que han pasado por la misma causa a disposición de los servicios de protección de la Comunidad de Madrid padecen "encefalopatía hipóxico isquémica", lo que les convierte en dependientes de por vida. "A veces, el peor problema de los niños son los padres", concluye el pediatra, que combate con energía la teoría que surgió en los años sesenta -y aún sigue vigente en determinados ambientes- de que es mejor dedicar a los niños "tiempo cualitativo", es decir, poco tiempo pero proveniente de progenitores realizados, como se denominaba antes, que "tiempo cuantitativo": muchas horas, pero de madres presuntamente amargadas por su condición obligada de amas de casa. "Ni cuantitativo ni cualitativo", ataja el doctor García. "Los niños necesitan tiempo a secas".
En este contexto, ¿no se estará estigmatizando a este tipo de padres señalándoles con el dedo acusador? ¿No remueve esta situación el incómodo sentimiento de que triunfar en el trabajo implica descuidar a la familia? O su reverso: niños esmeradamente cuidados, ascensos imposibles, sobre todo en el caso de la mujer. ¿Siguen los estereotipos vigentes?
"Como en todo, hay que buscar el equilibrio. Pero en las actuales circunstancias no es fácil", comenta Jesús Poveda, psiquiatra de la Universidad Autónoma de Madrid y especialista en patologías de la adolescencia. "Los dos son a la vez culpables y víctimas. La educación de los hijos es su responsabilidad, pero si no se sabe o no se puede hacer mejor, el conflicto está asegurado". Muchos de estos padres son víctimas, a su vez, de la educación errónea que ellos mismos recibieron, y reproducen modelos difíciles de digerir para los jóvenes de la era digital.
"Antes los adolescentes tenían más fácil vivir lo que los psiquiatras llamamos 'factor de pertenencia' a través de la familia extensa y los amigos del barrio. Pero hoy eso rara vez lo tienen, y como el mundo real les resulta hostil buscan su pertenencia en el virtual. Vemos que tienen 500 amigos en Tuenti y ninguno en el barrio. No sirve".
A los padres, señala este psiquiatra, hay que ayudarles a distinguir lo necesario de lo urgente. "Cuando suena la alarma de la extrema gravedad -por ejemplo, un intento de suicidio por parte del menor- se apresuran a cambiar el horario laboral o buscan otro trabajo que les permita estar por la tarde con los hijos. Le han visto las orejas al lobo".
Jesús Palacios, catedrático de Psicología Evolutiva y de la Educación de la Universidad de Sevilla, no culpa ni exime a nadie. Solo destaca que "hay una curva ascendente de padres de clase media alta cuyos trabajos resultan tan absorbentes que no han prestado la atención debida a los hijos. Cuando eso se junta a los problemas de la adolescencia, ya han perdido el control de la situación familiar". En tales circunstancias, primero intentan que los educadores y los psicólogos remedien el problema. "Al final, ellos mismos piden a la Administración que se haga cargo de los hijos", añade Palacios.
El juez de menores de Granada Emilio Calatayud asegura: "El perfil del adolescente que agrede a sus padres o delinque a través de Internet o del móvil es de clase social acomodada, que lo ha tenido todo en el aspecto material y ha crecido solo, sin nadie con autoridad para marcar límites".
Este juez se hizo popular por dictar sentencias en las que colocaba al menor en el lugar de la víctima o su entorno. Si un chico apedreaba los cristales del instituto, la pena consistía en limpiarlos durante unos meses; si agredía a un compañero más débil, le obligaba a convivir con discapacitados; si había conducido borracho, a ayudar a los tetrapléjicos. Así ha conseguido éxitos en la reinserción de menores, pero ahora asegura sentirse algo desbordado por chavales agresivos con el entorno familiar y ciberdelincuentes reincidentes. Chicos que son separados temporalmente de sus padres y enviados a pisos tutelados. Al mismo tiempo, y si se cuenta con medios, se intenta que los progenitores cambien sus prioridades: sus hijos por delante del éxito profesional. "Más no podemos hacer"
JOAQUINA PRADES 14/02/2011

11/4/11

Amabilidad

"Una sonrisa es el principio del amor. Sed amables y misericordiosos. Haced que quien se acerque a vosotros se sienta  mejor y más feliz al marcharse" Madre Teresa de Calcuta

Una sonrisa

9/4/11

Semana Santa en familia

Para el altar de Semana Santa estos muñequitos de cartón, con las túnicas de fieltro para representar la Última Cena de Jesús con sus amigos. Hace tiempo que vi la idea en el blog de Xhonane y este año nos dio tiempo a terminarlo. Hemos hecho la mesa con unas maderitas, la vajilla con arcilla y el pan es de VERDAD....no se si aguantará hasta el Jueves Santo...
Jueves Santo


Jueves Santo I

2/4/11

Guzmán


Guzmán es un peque de tres añitos que tiene leucemia. Sus padres y su hermana, desde el primer momento decidieron  luchar con todas sus fuerzas y todo su Amor, para tener lo antes posible a su niño con ellos: sano, fuerte y feliz.
Desde el blog que abrió su papá , en el que va contando las vivencias de esta familia conviviendo con la enfermedad de su hijo, surgió una iniciativa que se llama: "Los viernes con Guzmán"
Todos los viernes a las 22:30 nos invitan a los que los que creemos en Dios, recemos por la sanación del niño y los que meditan le manden su amor, su energía, le visualicen sano etc....Se trata de estar todos juntos, clamando al Universo, a Dios, a la Vida, para que Guzmán recupere su salud.
Desde esta casa os invito a que oréis por este niño y su familia, para que no les falten las fuerzas, para que tengan paz en medio del dolor, la incertidumbre y del miedo, que sepan acompañar a su pequeño y por supuesto que el Señor le sane.