"Educar en libertad me parece la cosa más difícil del mundo. La más necesaria. Y es difícil porque hay padres que, por afanes de libertad, no educan. Y padres que por afanes educativos no respetan la libertad. Hacer ambas cosas a la vez es acaso como construir un círculo cuadrado. Algo que sería imposible si no existiera el milagro del amor."


J.L. Martín Descalzo "Las razones de su vida"



21/1/11

Derechos humanos de los concebidos.

Principio 1.- Todo Concebido, varón o mujer, discapacitado o no, disfrutará de los derechos enunciados en esta Declaración.
Principio 2.- Todo Concebido tiene derecho a que se le reconozca como un individuo de la especie humana y, por lo mismo, cuenta con todos los derechos humanos reconocidos por la ONU, por los organismos internacionales y por las constituciones de los Estados.
Principio 3.- Todo Concebido tiene derecho a que se le reconozca su individualidad, en tanto que su código genético propio es único e irrepetible y, por lo mismo, diferente al de sus progenitores.
Principio 4.- Todo Concebido tiene derecho a que se reconozca y respete en él, el valor supremo de la vida, desde el momento de la concepción hasta su muerte natural y, por lo mismo, deberá ser respetado y cuidado este derecho a lo largo de todo su proceso de vida en el seno materno y, una vez nacido, fuera de él.
Principio 5.- El valor supremo de la vida del Concebido debe ser el principio rector de quienes tienen la responsabilidad de velar por su desarrollo integral. Dicha responsabilidad recae, en primer término, en su padres, y de manera subsidiaria en sus demás familiares, en la sociedad y en el Estado.
Principio 6.- Todo Concebido deberá ser protegido de cualquier tipo de discriminación por motivo de raza, etnia, condición genética, sexo, origen social, situación económica, de él o de sus progenitores.
Principio 7.- El Concebido es un individuo en desarrollo, con sus derechos específicos, que no puede reclamarlos ni exigirlos por razones propias de esta etapa de su vida, por lo que se impone a sus padres, a la sociedad y al Estado la obligación irrenunciable de velar por su respeto.
Cuenta del rosario de los no nacidos.
Ayer me llegó desde Argentina, es tan bonitoooo.
¡¡Gracias María por tu regalo!!
Principio 8.- Todo Concebido, para el pleno y armonioso desarrollo de su individualidad, deberá hacerlo bajo el amparo y responsabilidad de sus padres y, en todo caso, en un ambiente de afecto y de seguridad. La mujer embarazada deberá contar con los cuidados propios y atenciones especiales de este periodo.
Principio 9.- Todo Concebido dispondrá de las oportunidades y servicios dispensados por la ley y por otros medios, en condiciones de libertad y dignidad, para que pueda desarrollarse física, mental, espiritual y socialmente, en forma integral; con este fin deberán proporcionarse, tanto a él como a su madre, cuidados especiales.
Principio 10.- Todo Concebido tiene derecho a una nacionalidad, y el Estado deberá reconocer y proteger todos sus derechos.

13/1/11

La pregunta del millón

El lunes por la mañana mientras desempolvábamos las neuronas los niños y yo (después de unos meses de descanso), Salvador, mi hijo mayor, me sorprendió con una pregunta que no tenía nada que ver con el problema de matemáticas que intentábamos solucionar:
Mamá, si Jesús se bautizó con treinta años y murió a los treinta y tres ¿su vida pública duró solamente tres años? Claro hijo, le respondí yo dando por supuesto que sus razones tendría, al fin y al cabo tratándose de Jesús, cualquier "excentricidad" se le podía permitir. La verdad es que nunca me ha sorprendido mucho, pues entre otras cosas pertenezco a una generación que nos hemos ido "maduritos" de casa, je,je...
La cuestión es que mi hijo puso cara de asombro absoluto y soltó la siguiente pregunta: ¿Y que hizo durante treinta años? Con diez añitos una persona de treinta años es un auténtico anciano, claro...
Y entonces empecé a ponerme hasta "nerviosa", pues hijo ¿qué iba a hacer? Estaba en su casa, con su madre, trabajando con su padre, aprendiendo....
Y mi hijo insistió: Pero mamá ¿treinta añoooooos? ¿y por qué no empezó a predicar antes? Podría haber hecho muchos más milagros, podría haber ido a muchos países a hablar a la gente, le podrían haber conocido en todo el mundo, podría.....
Y yo asintiendo resignada: ¡¡ya hijo ya...así es nuestro Dios!!.
Me di cuenta en primer lugar, que mi niño con su corta edad ya se había contagiado de la hiperactividad de su madre y por otro lado me quedé dando vueltas a la pregunta y asombrándome de la incomodidad que me producían ¡¡¡esos treinta años inútiles!!! ¿Qué nos querrá haber enseñado Jesús con ello? ¿Tenía necesidad de tanto tiempo para empezar? ¡¡¡con todo lo que hay que hacer en este mundo, ahora y antes...!!!
Hemos de reconocer que humanamente hablando no tiene lógica ninguna. El Salvador del mundo está una cantidad considerable de años encerrado para por fin empezar su vida pública y a los tres años morir como un cualquiera, en una cruz.
¿Y el papel de María? Ella que sabía realmente quien era su hijo...¿no se debatiría entre la duda, el miedo, la impaciencia? A ella que Simeón le había profetizado que una espada le transpasaría el alma, a ella que su intuición de mujer le diría que cuando su hijo saliese del nido, algo "terrible" le iba a suceder.
Me consuela mucho en un momento existencial como el que estoy sobrellevando, pensar que la vida de mi Dios en la tierra fue poco productiva y relativamente breve...

Mi hijo se fue a otra cosa mariposa, un tanto decepcionado por mi respuesta... y yo sigo aquí dando vueltas a su preguntita....