"Educar en libertad me parece la cosa más difícil del mundo. La más necesaria. Y es difícil porque hay padres que, por afanes de libertad, no educan. Y padres que por afanes educativos no respetan la libertad. Hacer ambas cosas a la vez es acaso como construir un círculo cuadrado. Algo que sería imposible si no existiera el milagro del amor."


J.L. Martín Descalzo "Las razones de su vida"



14/8/10

LECTURA EN VOZ ALTA

Leer en voz alta para nuestra familia puede ser una excelente alternativa a la televisión. La mayoría de los padres suelen leer a sus niños cuando son pequeñitos y además acostumbran a ser de los momentos más  placenteros del día. Pero casi todos los niños, entre los cinco y los nueve años se convierten en lectores y esto generalmente es la "excusa" perfecta para dejar de leerles.
Cuando un bebé de doce meses comienza a dar sus primeros pasitos, le encanta lanzarse a descubrir el mundo, pero se cansa pronto y entonces le cogemos en brazos, que es un lugar maravilloso desde el cual se ve la realidad desde una perspectiva única. Cuando un niño pequeño comienza a leer, le sucede lo mismo, lee con avidez los carteles de la calle, las etiquetas de los productos alimentarios, algunos cuentos cortitos e ilustrados, pero se cansa y añora esos momentos que compartía tan especiales junto a papá o mamá en el sofá, bien juntos. No hay ninguna razón para dejar de leer en voz alta, durante siglos ha sido así...la transmisión de la cultura era de manera oral. No pensemos que se van a convertir en vagos o nunca van a leer solos, si seguimos leyendo habitualmente para ellos, durante un tiempo cada día. Nosotros podemos leerles esas obras a los que de momento no tienen acceso, pues son libros gordos, difíciles, con "demasiada" letra....de esos prohibidos cuando tienes nueve años, pero que de repente lee mamá en voz alta y se convierten en cercanos e incluso íntimos...Y además de buscar calidad literaria se les puede acercar a biografías o libros llenos de aquellos valores que deseamos inculcarles. Esos cuentos clásicos que muchos de nuestros niños y adolescentes solo conocen en versión Disney, lo cual es poco más o menos que lamentable ¿no os parece? Leer en voz alta Pinocho, Winnie the Pooh ,El libro de la Selva, Peter Pan o las Crónicas de Narnia y luego ver juntos la película y comentar y comparar...
Leer la versión original de El Quijote durante unos minutos cada día, o el Lazarillo de Tormes o El Cantar del Mío Cid es algo que se puede hacer perfectamente con niños de cinco, ocho o diez años y además supone un enriquecimiento para toda la familia pues tal vez para nosotros fueron lecturas obligatorias en su día y nunca llegamos a degustarlas, a comprenderlas, a amarlas.
Leer la Biblia en voz alta debería ser "obligatorio" en toda familia cristiana, pero bajo mi humilde opinión una buena traducción de la Biblia, con notas aclaratorias etc...no esas versiones ilustradas infantiles, que pueden estar muy bien en un momento dado como ayuda, pero no como un sustituto perpetuo. (Tengo hace tiempo pendiente un post sobre este asunto pues la verdad es que la lectura de la Biblia no es algo que resulte demasiado sencillo, sobre todo cuando se trata de una cuestión existencial, que va mucho más allá de la mera narración de una historia fantástica)
La lectura en voz alta puede servir para profundizar en temas que tal vez no conocemos bien de historia, mitología, ciencia o naturaleza o cualquier otro. Suele ser por ello uno de los pilares de la educación en familia, leyendo libros vivos, escritos por personas que entienden y aman el tema del que hablan, acercamos a nuestros hijos de una manera sencilla, a temas que pueden ser extremadamente complejos.
Mis hijos chapotean en sus libros y se pasan horas al día desde bien pequeñitos entre cuentos, comics pero con nosotros los adultos que les acompañamos en su proceso de aprendizaje, bucean por lugares insospechados y fantásticos, bien acurrucados a nuestro lado, no hay nada que temer, solo entornar los ojos y dejarse llevar y soñar....
La lectura en voz alta va cambiando con las circunstancias de tu vida, con las edades de tus hijos, con su nivel de comprensión, con sus intereses vitales. Cuando son muy pequeñitos yo recomiendo que se haga de manera absolutamente gratuita, a demanda de ellos, que se relea una y mil veces el mismo cuento si es lo que ellos quieren y luego a medida que crecen se van incorporando lecturas que nosotros pensamos les pueden venir bien, sin olvidarnos de las que ellos quieran, para que sean siempre momentos placenteros, que se acerquen a los libros con amor, aprovechar esas conversaciones interminables que surgen alrededor del libro que tenemos entre manos...

Estos son algunos truquillos que a mi me funcionan:

La primera lectura del día suele ser la "obligatoria" aunque sea de cinco minutos. Nosotros procuramos leer a diario un fragmento de la Biblia del A.T o del N.T que intento coincida en la medida de lo posible, con el momento litúrgico que estamos viviendo. En Adviento pues la espera, la Anunciación...en Navidad el nacimiento de Jesús, en Semana Santa la Pasión etc...que tenga relación con lo que se vive en nuestra familia, en las calles, en la iglesia etc...Que a su vez es cíclico, como las estaciones, como los días y esto ayuda a los niños a situarse, a centrarse, además de sentirse parte de una sociedad, una comunidad, una tradicción.
Procuro tener a la vista esos libros que ellos no me piden leer (seamos sinceros) pero que luego disfrutan y que yo considero importante que conozcan, aquí están algunos clásicos como El Quijote, al que dedicamos un día o dos a la semana, algún libro de historia más sesudo etc...
Los libros gordos que tenemos entre manos y que les entusiasman se leen en cualquier momento, no se nos olvida a ninguno,siempre aprovechamos las "esperas" para seguir avanzando en la lectura, en mi bolso siempre hay algo que leer.
Los mayores pueden leer a los pequeños y en ese tiempo mamá aprovecha para adelantar trabajo de ese que hay que hacer en las casas...ejem...
El papá lee unos libros y la mamá otros, eso está muy bien por la complicidad que se crea al estar compartiendo lecturas que nos apasionan y además luego los niños suelen "narrar" de manera espontánea al "otro" la lectura lo cual también les viene fenomenal para aprender a ordenar sus ideas en la mente, exponerlas, hacer una narración correcta.
Siempre leemos primero los libros y luego se ve la peli. Hay libros maravillosos y llenos de valores como "Las Crónicas de Narnia" cuya versión cinematográfica deja mucho que desear y no es precisamente adecuada para niños pequeños. Siempre impacta mucho más una imagen para la cual el niño puede no estar preparado, que una lectura. Además es más fácil detener una lectura en cuanto ves caras raras que una película.
No es preciso ni recomendable leer solo libros para niños, hay libros que tal vez hemos leído nosotros, nos han gustado y podemos compartir con ellos o por ejemplo la poesía, el teatro... a lo mejor a nosotros no nos gustan demasiado, pero no tiene que ser inconveniente para leérselo a nuestros hijos.
Tampoco suelo insistir mucho si veo que no es el momento de cierto libro, por muy maravilloso que a mi me pueda parecer..Así ha sucedido en repetidas ocasiones con uno de mis libros favoritos como es "El principito" o "El hobbit" o los libros de Julio Verne.....hay que tener paciencia y esperar a que llegue el momento adecuado, si llega....

Una recomendación de un libro que nos encantó y es estupendo para este tiempo de verano: "El jardín secreto", también hay película aunque como suele ocurrir, no es tan enriquecedora como el libro.

Para los más chiquititos (aunque mis hijos de 9 y 7 años todavía disfrutan con ellos) siempre recomiendo los Cuentos de Beatrix Potter, con unas ilustraciones de la misma autora de una sensibilidad exquisita.








"Aquel profesor no inculcaba un saber, ofrecía lo que sabía. No era tanto un profesor como un trovador, uno de esos juglares de palabras que frecuentaban las posadas del camino de Compostela y recitaban los cantares de gesta a los peregrinos iletrados.

Como todo necesita un comienzo, congregaba todos los años su pequeño rebaño en torno a los orígenes orales de su novela. Su voz, al igual que la de los trovadores, se dirigía a un público que no sabía leer. Abría los ojos. Encendía lámparas. Encaminaba a su mundo por la ruta de los libros, peregrinación sin final ni certidumbre, marcha del hombre hacia el hombre.
-!Lo más importante era que nos leyera todo en voz alta! La confianza que ponía de entrada en nuestro deseo de aprender...El hombre que lee en voz alta nos eleva a la altura del libro. !Da realmente de leer!"
Daniel Pennac "Como una novela"

3/8/10

Padre Nuestro para niños

Aquí unos dibujos bien bonitos para  que los más peques de la casa puedan aprender la oración de el Padre Nuestro. Lo encontré en el blog de Xhonane, fuente inagotable de recursos para vivir la fe y gracias a ella acabo de conocer también este blog que tiene muchos vídeos para los niños sobre la Biblia, además de otros recursos educativos, se llama Hijos de matrimonios cristianos espero que podáis disfrutarlo en familia.