"Educar en libertad me parece la cosa más difícil del mundo. La más necesaria. Y es difícil porque hay padres que, por afanes de libertad, no educan. Y padres que por afanes educativos no respetan la libertad. Hacer ambas cosas a la vez es acaso como construir un círculo cuadrado. Algo que sería imposible si no existiera el milagro del amor."


J.L. Martín Descalzo "Las razones de su vida"



29/12/09

ALTAR EN CASA

Algo muy sencillo que podemos hacer en nuestras casas es colocar en algún lugar visible un “altar” que lógicamente va cambiando a lo largo del año. En la elaboración y conservación del mismo lo deseable es que se involucren todos los miembros de la familia, sobre todo los más pequeños. Así los niños de una manera sencilla se encuentran inmersos en el Adviento, luego en la Navidad, en la Cuaresma, la Semana Santa o el mes de María. Este tipo de experiencias ayudan a formar en los más pequeñitos una vida estable, predecible y en comunidad.

La sucesión de los días de la semana, de los meses del año, de las estaciones...todo es cíclico por ello en muchas pedagogías conocedoras del ser humano, como en la waldorf celebran las diferentes estaciones y hacen “altares” de la naturaleza. Nosotros como creyentes tenemos una gran suerte pues siempre podemos dar gracias a Dios y celebrar. Realmente la vida se convierte en una fiesta constante...¿quién dijo aburridos?
No hay reglas para estos “altares” y según la familia, sus inquietudes, su manera de vivir la fe, será de una u otra manera, lo único importante es que invite al encuentro, a la oración, que nos ayude a crecer en la fe y como personas. Para las familias que no creen yo también recomendaría el celebrar y el dar gracias a la vida por lo generosa que es con nosotros y se puede celebrar la exuberancia de la primavera, la generosidad de las lluvias, el sol que nos calienta, la nostalgia del otoño...Yo suelo unirlo todo por lo que en el altar del Adviento no faltan las hojas secas que han dejado caer los árboles o en el mes de María las flores silvestres de colores.
He encontrado familias en la red que tienen en sus hogares altares preciosos y que han sido mi inspiración. Aquí tenéis una gran cantidad de ideas para el altar doméstico y para celebrar la fe en familia. Esta mujer junto a su esposo y sus cuatro hijos son derroche inagotable de creatividad.
Y aquí Silvia desde los Estados Unidos también nos muestra otras preciosas mesas de oración así como mil millones de ideas muy interesantes.
Nosotros colocamos este Adviento un altar muy poco ortodoxo, ya que sustituimos la tradicional corona verde y circular por una candelabro con cuatro velas (esto fue por falta de tiempo), en un atril siempre la Biblia o algún libro del tiempo correspondiente, luz (en forma de velas o un cálida lamparita), una planta, un calendario de adviento en el cuál los niños encontraban cada día un dulce y algo positivo para hacer durante el día (ayudar en casa con alegría, recoger sus libros, hacer un dibujo bonito para Jesús...Luego todos esos papelitos se los regalamos al Niño Dios el día de Nochebuena y ahí los tiene en un rincón del establo)
En el caminito que lleva a Jesús, nos situamos nosotros que cada día a la luz de las velas avanzábamos un poquito hacía la Luz mientras leíamos un pasaje del Evangelio, cantábamos villancicos etc...




Ahora ya inmersos en la Navidad, no se me ocurre mejor altar que el Nacimiento, pero también se puede poner el Niño Jesús en una cestita de paja, con alguna vela, una flor de Pascua, dejad volar vuestra imaginación.....Feliz Navidad!!!

27/12/09

Presentación


Los seres humanos somos los únicos mamíferos que venimos al mundo inmaduros. Tras nueve meses de gestación todavía necesitamos meses y meses de leche, de calor, de brazos y muchos años hasta que podemos valernos por nosotros mismos. Nacemos en el seno de una familia, absolutamente desvalidos y dependientes , necesitando del encuentro y el cuidado amoroso de nuestros semejantes. "Es decisivo para la formación de un niño crear en torno suyo un clima de amor incondicional que le inspire un sentimiento de confianza absoluta. La confianza es indispensable para el encuentro, y éste es la base del desarrollo humano." (Alfonso López Quintás)
La familia es el “entorno ideal” para la crianza de los cachorros humanos, es el lugar en el que están o deberían estar, protegidos de todo aquello externo que les pueda dañar e impedir que se desarrollen adecuadamente. Hoy la familia está en crisis, des estructurada, desorientada y consecuentemente toda la sociedad está en crisis y claramente desorientada, se ha perdido el rumbo, el norte. Los árboles no nos permiten ver el bosque con claridad.
No hay tiempo para nada importante, los horarios de los padres, los de los niños que cada vez son más asfixiantes y cuando por fin tenemos algún rato para estar juntos, charlar relajadamente, contarnos nuestras cosas, trabajar juntos, jugar juntos, leer un buen libro en voz alta...aparecen los “extraños”. Hay muchos de estos por todas las casas, en primer lugar el televisor y luego los ordenadores , los móviles,las maquinitas de juegos....
Trabajamos mucho, porque el dinero es necesario para vivir, pero no solo para vivir (pocos trabajamos sólo para satisfacer las necesidades básicas de alojamiento, vestido y alimento) también para tener todo lo imaginable. Nos decimos: “al fin y al cabo nuestros hijos se merecen lo mejor" y lo mejor, frecuentemente es considerado como sinónimo de lo más caro: la mejor ropa, los mejores juguetes “educativos”, las mejores escuelas, las mejores actividades extra escolares.
Claro que para conseguir y mantener este nivel de vida, es preciso tener mucho dinero y el dinero se gana trabajando y entonces los niños desde bien pequeñitos tienen que estar en la guardería, cuando crecen un poquito en el cole, los ancianos en la residencia y ya nos quedamos libres los “adultos” para producir.
Nos consideramos personas responsables y no hacemos más que cumplir con nuestra obligación”. Es una cadena que se repite y se repite y casi nadie se cuestiona, pero el mensaje inconsciente que estamos transmitiendo- transmitiéndonos, es que lo más importante de esta vida es el tener, más importante que nuestros niños, nuestros ancianos, más importante que nosotros mismos...
¡¡¡¡¡Y luego nos extrañamos de que nuestra sociedad abandone a sus mayores!!!!
Tal vez muchos de ellos, abandonaron en su día a su recién nacido en una cuna o en un parque durante horas...para trabajar, para limpiar, para.... Curiosamente las sociedades más respetuosas con sus mayores, son también increíblemente amorosas con sus niños.
Pero la única verdad es que llenamos nuestras vidas y nuestros hogares de cosas y no queda espacio para las personas. Nuestros niños nos necesitan a nosotros y como no nos tienen se han de conformar con sucedáneos y piden y piden cada vez más, intentando llenar su vacío existencial de muchas cosas, igual que hacemos nosotros, al fin y al cabo somos su paradigma. Nos han vendido lo del tiempo de calidad, pasamos juntos un rato cada día, pero con una calidad.... ja,ja,
¡¡¡A quién se le habrá ocurrido semejante insensated!!!.....eso no es cierto, nuestros hijos necesitan mucho tiempo, muchísimo tiempo y por supuesto de calidad.
Algunos antiguos consideraban que los hijos eran su oro, su tesoro y me parece un buen punto de partida para orientar nuestra vida conforme a ello. Se puede aprender a vivir de otra manera, se puede aprender a vivir con menos, a simplificar nuestras vidas, las cosas pueden ser diferentes, siempre o casi siempre hay alternativas, solo se trata de saber escuchar a nuestro corazón y lo que es más difícil todavía aprender a escucharles a ellos. No conozco ninguna madre a la que le guste dejar a su bebé de cuatro meses en una guardería, a ninguna que no se le parta el alma cuando escolariza a su bebé de tres años en el colegio y éste se queda llorando, a ninguna que le encante ver a sus hijos durante horas pegados a una pantalla, a ninguna que le parezca maravilloso no estar con los suyos, más que los fines de semana (que frecuentemente se tienen que dedicar básicamente a comprar y limpiar) Entonces ¿por qué no cambiamos? ¿qué nos lo impide?
Nuestros niños que cualquier día serán adolescentes y tal vez no nos querrán contar nada de su vida, pero ¿les escuchamos nosotros a ellos cuándo eran pequeñitos y nos querían hablar de sus batallitas? Bah!!! eso no era nada serio, pues ahora nos toca recoger los frutos, ellos aprendieron que no eran importantes, que sus cosas no nos interesaban.
Nuestros niños que quizá serán adolescentes de esos cansados, que van del sofá a la cama con la música, que no nos escuchan, que no colaboran en casa. ¿Cuándo eran pequeñitos no les poníamos la TV para que nos dejaran en paz? ¿Cuándo tenían dos años les dejábamos poner la mesa? Nos daba miedo que rompiesen la vajilla y además tardábamos menos nosotras, siempre tan eficientes ....Les enseñamos a estar al margen, a que su contribución no era importante, les enseñamos a que nos dejasen tranquilos y solos...Y solos estamos, lo conseguimos.
Así es con todo...
Este espacio surge en el contexto de una parroquia de pueblo, pero va dedicado y pretende ser útil a todas las familias de cualquier parte de nuestro pequeño mundo y no solo a las familias católicas, al fin y al cabo prácticamente todos los post que iremos publicando pretenden ser universales y es que los valores de Jesús de Nazaret son validos para todos.
Serán bienvenidos vuestros comentarios y sugerencias, los cuales sin duda ayudarán a crecer este espacio que nace muy modestamente, precisamente ahora en Navidad, precisamente el día de la Sagrada Familia.
Trataremos de todo lo relacionado con la familia, con la crianza (crianza con apego, respetuosa y amorosa), con la educación de los hijos, con los valores,con la vida familiar, con ideas para celebrar la fe, con recursos para estar juntos y felices sin necesidad de tener encendido el televisor o la play (¿se escribe así?). Y ni que decir tiene que no se trata de “enseñar”, solo de compartir con quién lo desee, esos truquillos, eso que a nosotros nos ha funcionado y que por supuesto tú tendrás que adaptar a tus circunstancias de hoy pues seguro que para las de mañana ya no te sirve. Es un unir fuerzas para salvar entre todos este don, este regalo maravilloso que es la familia, es un decir si, un intento de mostrar que se puede conseguir, que no se trata de aguantar (esto es propio de las columnas, no de las personas) sino de ser fieles, de perseverar, de amar, de entregarse..
Publicaremos artículos, fragmentos de libros, citas, que nos puedan ayudar a crecer juntos y en familia que al fin y al cabo es nuestra vocación, a lo que el Padre nos ha llamado. Es maravilloso lo que podemos aprender de nuestros niños y de que manera gracias a ellos nos convertimos sin lugar a dudas en mejores personas. Y esto es lo único que nos importa ¿no?

Mt, 18 3-6
“Os aseguro que si no cambiáis y os hacéis como los niños no
entraréis en el reino de los cielos. El que se haga pequeño como este niño, ése
es el mayor en el reino de los cielos. El que acoge a un niño como éste en mi
nombre, a mí me acoge”